Caso real
Distribuidora de licores
Distribuidor de licores premium con socios vendedores
Antes
El dueño entregaba botellas a varios socios y llevaba lo vendido, lo que quedaba en la calle y las comisiones en un cuaderno y chats de WhatsApp. Cuadrar cuentas cada semana era una discusión.
Después
Cada socio reporta sus ventas desde el celular, el dueño las confirma con un clic y el sistema calcula solo el inventario disponible y la comisión que se debe.
El problema
El negocio funciona con un dueño que compra el licor y varios socios que lo venden. Cada socio recibe botellas, vende a su precio y se gana una comisión sobre la ganancia.
Antes del sistema, todo eso vivía en un cuaderno y en conversaciones de WhatsApp:
- Nadie sabía con certeza cuántas botellas tenía cada socio.
- La comisión se calculaba a mano y cada cierre de semana terminaba en discusión.
- Los precios cambiaban según el tipo de cliente y era fácil equivocarse.
Lo que construí
Una aplicación web con dos vistas, una para el dueño y otra para cada socio:
- Entregas: el dueño registra qué botellas le entrega a cada socio.
- Ventas con aprobación: el socio reporta una venta y queda pendiente; el dueño la confirma o la rechaza. Solo las ventas confirmadas cuentan.
- Inventario real: lo disponible por socio es lo entregado menos lo vendido y confirmado. El sistema no deja registrar una venta de botellas que no tiene.
- Comisiones automáticas: se calculan sobre la ganancia de cada venta confirmada y el sistema muestra cuánto se ha pagado y cuánto se debe.
- Tres niveles de precio por producto según el tipo de negocio que compra.
- Transferencias de producto entre socios y adjuntos (fotos de comprobantes).
- Ingreso con PIN numérico, pensado para usarse desde el celular.
Qué cambió
El cierre de semana dejó de ser una conversación: el dueño abre el panel y ve qué tiene cada socio, qué está por confirmar y cuánto debe en comisiones.
¿Tu negocio tiene un problema parecido?
Cuéntamelo por WhatsApp y te digo cómo lo resolvería.